Construyendo la máscara ideal

 

por Nessie*

El tema de este número me resultó un poco ajeno, ya que no estoy muy relacionada con él. Por ello tuve que solicitar ayuda a una persona muy especial. Muchas gracias por el apoyo, Dante.

DISEÑANDO MI MÁSCARA

¿Para qué sirve una máscara? Todos, sin dudarlo, podemos responder a esa pregunta: para ocultar nuestro rostro y tener la apariencia de alguien diferente, ya sea para disfrazarnos de nuestro villano o superhéroe favorito, para ir a una fiesta de máscaras o para ser partícipe de un carnaval. Pero ¿qué tal si diseñamos una máscara que nos representase a la perfección? A continuación, una serie de pasos para crear una a tu medida, nacida de tu corazoncito oscuro cual autor checo:

  1. Identificar nuestros miedos, aquello ante lo que nuestros sentidos y razonamiento se crispen. Ya sean arañas, insectos, alturas, oscuridad… Una forma de derrotar a alguien es conocer aquello que le aterra. El usarlo como ítem de la máscara que estamos diseñando es una forma de enfrentarlo y de proyectar el terror que nos da. Seguro están pensando “¡Ay Nessie! Está loca ¿eso para qué? Ok, eso va un poco más adelante. Sigue leyendo.
  2. ¿Qué es lo que quieres ocultar? Sentimientos, aficiones, algún evento pasado, algo en el presente, como que eres brony y nadie lo sabe (excepto yo, pero eso es porque soy omnipresente muajaja). Piénsalo: la vez que le dijiste “mamá” a la profesora, cuando te le declaraste a esa personita que te movía el tapete y te bateó frente a toda la escuela, o qué tal cuando fuiste al teatro, te dieron miedo los murciélagos, saliste a mitad de la obra con tus padres y, en ese callejón solitario, un ladrón les dio muerte, siendo tú el único sobreviviente para después convertirte en Batman… ¡Ah! Eso no. Sigamos.
  3. ¿Qué queremos inspirar con nuestra máscara? Terror, risa, respeto… Aquí es donde va esa parte de “proyectar nuestro más grande miedo”. Nuestra máscara es una versión de nosotros, una versión que ha superado sus miedos, no le teme al ridículo y seguro sabe karate o baila salsa todos los viernes. Por ejemplo, si le temes a las arañas y tu máscara está basada en una acromántula, todo el miedo que te produzcan los pequeños insectos de ocho patas debe irse contra tu oponente para así poder ganarle. Claro, el miedo no funciona en máscaras que tienen el único fin de entretener. En ese caso, tu máscara debe proyectar esa chispita de frescura y alegría que vive en tu interior.
  4. Busca un nombre. Es un personaje, no debes olvidarlo, y tienes que aprender a distinguir quién eres cuando usas la máscara y quién cuando no la traes puesta. ¡Oh sí! Claro que puedes tener un disfraz.

 

Y sin más que agregar, me despido, deseando que encuentren la máscara a su medida y continúen felices en la única función de teatro donde el guion se escribe día a día: la vida diaria. Soy Nessie Zeta y les deseo una gran imaginación.

¿Qué? ¿Esperaban datos curiosos? No esta vez, pequeñines, no esta vez…

 

The purge del año 2013

 

 

* Nessie Zeta es una  chica multifacética que volvería loco a cualquiera en un solo día: bajista, baterista, cantante, escritora y fotógrafa/dibujante de ratos libres. Comenzó a leer y escribir a los 4 o 5 años de edad. De gustos bastante excéntricos, ha confesado que escribe la mayoría de sus textos en el cementerio de la ciudad y que dicho lugar es el favorito para pasear y pensar.

 

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