Superman: la transversalidad occidental en la cultura popular

 

por El hombre extraordinario

 

Superman como icono de la cultura popular y el referente del cómic de Superhéroes ha llegado a trascender en los diversos medios conocidos del hombre: la televisión, la radio y el cine respectivamente; sobra decir el origen del personaje, donde muchos de sus rasgos compilan valores y tradiciones que no son del todo percatadas, la construcción cultural de él es mucho más compleja. Como bien sabemos la ciencia ficción, producto de la novela de anticipación del siglo XIX, pudo sincretizar muchas de las tradiciones al plano científico: los dioses y ángeles tuvieron un paralelismo con extraterrestres; es ahí donde Superman es parte de un perfecto sincretismo occidental: recrea los mejores arquetipos del héroe grecolatino, teniendo en cuenta una clara referencia de su origen judeo-cristiano por parte de sus creadores.

 

 

En él podemos notar el porte de un dios griego: la musculatura y proporción de su cuerpo, siete cabezas, una por cada lado de los hombros, su barbilla partida, cráneo cuadrado, y en muchas versiones de cabello ondulado, cabe destacar que el rostro de Christopher Reeve se acerca a la fisonomía estética propuesta durante el periodo Renacentista y Barroco: cabeza ovalada, mentón partido, cabello ondulado. Esta fisonomía también la portan muchos ángeles en frescos y cuadros de dichos movimientos artísticos; por su parte el actual Superman: Henry Cavill también se asemeja al canon grecolatino, con la variación que constituye la masa muscular del personaje y la cabeza cuadrada, por lo tanto: ¿Superman es acaso el ángel de la ciencia ficción? Posiblemente Joe Shuster y Jerry Siegel con su respectiva ascendencia judía colocaron este rasgo o fue un elemento creado sin intenciones, recordemos que el personaje ha tenido múltiples transformaciones, pero el elemento primario e introducido por sus creadores es su nombre kriptoniano: Kal- El; basta con ver la terminación “El” que en hebreo hace alusión a Dios, como es el caso de los nombres de Gabriel, Ismael, Israel, Samuel, Rafael, Miguel, Luzbel, etc., todos ellos nombres bíblicos o los de suma relevancia celestial, y basta decir que la integridad moral del personaje lo asemeja a un ángel, sin mencionar la forma en que ondula su capa (aunque al principio Superman no volaba, con los años obtuvo esa habilidad, los escritores y dibujantes que dieron estructura a su universo, le concedieron un aire divino que recrea el movimiento  de unas alas, haciendo alusión al vuelo de los ángeles, cabe destacar que DC publicó un comic llamado “Superman Redention” donde en vez de la capa porta una alas rojas, resaltando a esta figura).

 

 

Otro rasgo original de los creadores es el hecho de la llegada a la tierra, caído del cielo; en cualquier dogma religioso todo objeto venido del cielo tiene un atributo divino. Llegó desde un cohete espacial, proveniente de un mundo destruido como bien sabemos, cabe destacar la importancia de los siguientes rasgos: “el cohete” y “mundo de origen”; el primero que sirve de cuna para el ultimo hijo de Kriptón, nos hace referencia al origen del profeta o héroe bíblico Moisés; nautas que fueron adoptados por personas ajenas a su cultura. Ambos a su edad adulta ven a su respectivo guía cara a cara, ya sea Dios o el padre biológico de Superman: Jor- El, para asumir su responsabilidad moral, mientras confrontan su destino; por otro lado el hecho de haber escapado de su mundo de origen nos deja en claro el contexto social de los años “30” en Estados Unidos, donde los inmigrantes, ante la catástrofe de la “Gran Guerra”, escaparon de la Europa destruida tras este conflicto bélico, al mismo tiempo demuestra la alegoría del inmigrante agradecido con Estados Unidos.

 

 

La película de Zack Snyder “El Hombre de Acero”, es una cinta que está cargada de elementos cristianos y aplica perfectamente la teoría de Joseph Campbell propuesta en su obra “El héroe de las mil máscaras”, el filme con cierta controversia, mezcla el mito arturiano, con el misticismo religioso; durante la película, Clark Kent pasa parte de su vida juvenil en el rencuentro consigo mismo, muy similar al camino emprendido por Jesús de Nazaret, coincidiendo que ambos a sus 33 años empezaron a asimilar su destino, aunado a esto en muchas escenas se hace referencia a la cristiandad, desde el momento en que asume  sus enseñanzas entre su padre adoptivo (Jonathan Kent o en el caso de Jesús el carpintero José) y su padre biológico; otro momento crucial es previo al enfrentamiento a Zod, cuando va a pedir consejo al cura y mientras acepta su deber se observa un vitral  de Jesús orando a la par de Clark.

Tomando en cuenta los arquetipos heroicos, debemos considerar los siguientes conceptos propuestos en la construcción del personaje: el “Areté” que en el canon griego exalta la máxima virtud de un héroe y el “Hibris” la debilidad moral del héroe; sus valores y su humildad lo hacen un ser moralmente superior, puesto que el resto de los seres humanos si contara con esas habilidades, la mayoría se corrompería, entonces, su “Areté” es Clark Kent, y también su “Hibris”, ya que si no existe Clark Kent, carecería de moralidad, convirtiéndolo así en un ser inferior. Podemos aplicar estos  conceptos en el imaginario de Superman: la clave está en la definición de sus grandes valores morales y la psique de la identidad secreta, muchos afirman que el momento preciso en el que Clark Kent se desabotona la camisa, se transforma en héroe, lo cierto es que ocurre una fusión de entes, la parte humana y humilde, representada en la psique de Clark Kent y en Superman el ente idealista; compartiendo un mismo compromiso ético, sin embargo la debilidad más notoria en el hombre de acero, no es la kriptonita, o el sol rojo, sino Clark Kent, que al herir a sus seres queridos, el ente psicológico es asesinado, convirtiendo a Superman en un ideal corrompido, tal y como pasa en los arcos argumentales de “Injustice” y “Kindom Come”, donde Superman o se vuelve malvado o indiferente, cabe mencionar la historia de “Superman Red Son” donde no existe Clark Kent, y el héroe es un ser antagónico.

 

 

Ya que mencionamos las debilidades, la magia es una de tantas imposible de superar. ¿A qué se debe esta peculiaridad? Recordemos que los poderes de Superman, por extraordinarios que parezcan son producto de procesos físicos, biológicos y químicos que reaccionan ante la atmósfera y el sol en la tierra, no son el resultado de ningún accidente, o de un cierto privilegio divino, entonces la magia al ser método inexplicable, ilógico y dogmático, doblega a este ser extraordinario, infiriendo que en cierta forma el personaje se rige por las leyes lógicas y físicas: la magia como explicación ante la sobrenatural, de procesos poco metódicos y contraria a la razón. En la ciencia existe un proceso inductivo, empírico y de comprobación, la magia sólo se rige por una experiencia que no se logra fundamentar. A diferencia de otros héroes, su lucha contra las injurias humanas surge de una convicción propia a través de la penetración de sus valores infundados, no como en el caso de otros superhéroes que a través de un accidente, la culpa, o el llamado divino asimilan forzadamente su destino, vemos ahí presente la voluntad del poder que reside en la filosofía de Nietzsche, considerado el motor de toda acción humana, la pasión por el poder  aunque usado por el bien común, sin embargo el personaje no es del todo Nietzchiano, ya que él está arraigado a sus altas convicciones, por ende los conceptos están bien equilibrados.

Para concluir, hoy en día muchos afirman que Superman es un personaje aburrido y que sus aventuras no tienen tanto sentido, debido  a que sus problemas los puede resolver con sus grandes poderes, lo que muchos olvidan es la lucha constante entre su moral y sus pasiones, que lograrían llevar a este ser a convertirse en un ser arrogante. En el presente con el auge de las películas de superhéroes, han surgido personajes grotescos y ruines, haciendo ver a Superman un poco tonto, lo cierto es que carecen de toda la carga moral, son simples y obedecen a una demanda comercial, demostrando la miseria y pocos valores de nuestros tiempos, es por eso que Superman parece no encajar en nuestra actualidad; el cual, en su momento fue tomado como una creación burda, pero él ha hecho honor a la supremacía moral de los superhéroes, un hombre recto que a pesar de todo sigue firme, un hombre que no busca la pelea pero está preparado para enfrentar lo peor, un persona educada a pesar de que su humildad sea tomada como un chiste, un extraterrestre que ha demostrado ser más humano que las mismas personas con las que comparte su mundo adoptivo.  En fin, sin Superman no existiría el género en los diversos medios. En conclusión es un ser de cartón que a pesar de las circunstancias logra sacar lo mejor de sí mismo, y ese es su más grande poder.

 

 

 

Mi nombre es Emmanuel Grajales Clavel, soy originario de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, en el estado de Chiapas, ubicada en México. Actualmente curso la carrera en Lengua y Literatura Hispanoamericana, me dedico a escribir reportajes al periódico del estado: “Diario de Chiapas”, me interesa el género del cuento y la novela, así como también el cómic americano. Me pueden encontrar en Facebook como Emmanuel Grajales Clavel.

 

1 Comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*