Es un error tener esperanzas

 

Por Gilberto Arvizu Morales

 

—No muestres temor. Podría olerlo —le dije a Ana, quien estaba al borde del desmayo: se estaba hiperventilando.

Habían transcurrido algunos segundos desde aquél potente aullido al que le siguieron gruñidos y fuertes golpes a las paredes de la cabaña a la que llegamos corriendo.

—¿Te das cuenta? Otra vez tú y yo en un espacio tan pequeño— traté de distraer su atención para evitar que gritara mientras veía su rostro pálido iluminado por la luz de luna que se colaba por la ventana y se tendía sobre el piso.

Mi primer instinto sería correr, pero no lo hice. Ana estaba paralizada, con la respiración agitada. En mi mente le proponía “Ana, no vayas a gritar, por favor” cuando los gruñidos se oían cada vez más cerca y asomó la sombra de la bestia. El grito de Ana estalló.

—Está bien, si quieres grita. Eso libera, estabiliza. Es sano —comprendí que siempre es un error tener esperanzas.

 

 

 

 

Gilberto Arvizu Morales (San Luis de la Paz, Guanajuato, México, 1974). Escritor, poeta y gestor cultural. Ha colaborado en diversos suplementos culturales y revistas literarias del país. Integrante del Seminario de Poesía Efraín Huerta del Fondo para las Letras Guanajuatenses 2015-2016. Ha publicado el libro de poesía Hiperbalada entre atlantes (Ediciones La Rana, 2017).

 

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